menuda tarde mas espectacular: me pilló por sorpresa en el nevero pero pude llegar a casa para ver el final del dia desde el mejor observatorio: el tejado.
Con 3 disparos sobre el mismo fotograma invito al azar a sentarse a mi mesa, como quién lanza las cartas del Tarot. Luego, mientras leos los posos en el café de la tarde en el laboratorio…